Oración de la Sombra del señor san Pedro

Autor anónimo*

[Santo apóstol divino,
Relicario del Señor,
Tú serás mi buen camino
Y serás mi defensor.]
Oh, gran apóstol celestial,
Oh, príncipe poderoso,
Con tu poder milagroso
Líbranos de todo mal,
De robos en camino real,
De pleitos y heridas mortales,
De los bravos animales
En cerros, montes y llanos,
Pues te [invocan] los cristianos
A ti y a todos los santos,
Nos librarás tú de espantos,
De brujos y de hechiceros,
De los fuertes aguaceros,
De rayos y torbellinos,
Y de los malos vecinos
Que intenten hacernos mal.
Oh, gran apóstol celestial,
De peste y de todo mal
Nos has de favorecer,
No nos dejes perecer,
Ampáranos de tal suerte,
Para que a la hora de la muerte
Logremos cantar victoria
De este mundo tan atroz,
Para ir a gozar de Dios
Y ganar su santa gloria.
En fin, y en la última hora
Cuando a Juicio sea llamado
Que reciba confesado
La Sagrada Comunión.
Danos tu bendición
Pues con ella he de vivir,
[Tu sombra me ha de cubrir
Y librar de todo mal,]
Oh piedra fundamental
Del Templo del Señor,
Hoy te pide un pecador
Que le mandes el consuelo
Y que a la hora de la muerte
Le abras las puertas del cielo.
Amén.

*Esta oración se trasmitió del bisabuelo materno, Francisco Díaz, a su hija, mi tía-abuela Chonita, hoy de más de 90 años, quien la trasmitió a mi hermana que tiene la memoria de Funes, gracias a Dios. La he buscado en la web y encontré oraciones diferentes y una sola versión parecida, por lo que decidí rescatarla para toda la comunidad católica que desee acogerse al Primer Apóstol Príncipe de los Apóstoles, san Pedro, quien recibió las llaves del Reino.

Es una oración poderosa, lo mismo que la oración de la Vela Maravillosa que les compartí hace tiempo, precisas para estos tiempos de gran turbulencia social y de innegable despliegue del mal. Por esta razón esta vez no sólo las rescato para la web, sino que se la comparto en PDF para que puedan descargarlas juntas. Las imágenes que traen los archivos fueron descargadas de internet para uso gratuito y sin fines de lucro.

Con el deseo de servir a Dios y a ustedes,

Saludos en Cristo y María,