«– Óyelo bien, niña –le dijo su padre–. Yo soy el único hombre de tu vida que te va a querer sin pedirte algo.
— Y yo la única mujer que te va a seguir queriendo cuando seas un anciano y te hagas pipí en los pantalones –le contestó Elvira.»
Mujeres de ojos grandes, Ángeles Mastreta 2017.