- La andalonaEra la maestra. Era una mujer delgada como una vara de tecolotillo, seco ya y listo para el bajareque. Siempre usaba el cabello recogido en una trenza apretada y recogida
- La casa“Pavel habita un piso de la casa y ella otro” Mi mujer y Flores tardías, Anton Chejov Del amor que sintieron una tarde frente al… Lee más: La casa
- El asaltoVolvieron. Fue en la noche del 25, en las vísperas de la Reverberación de Santa Teresa la Mayor. Estaba acostada donde dormía antes de venirme… Lee más: El asalto
- OráculoFue hace muchos años y apenas lo recuerdo. Alguien me avisó que don Luís había muerto y fui a rezar un rosario por su descanso…. Lee más: Oráculo
- DolenciaMe senté en el quicio de una baranda de piedra, pero me levanté enseguida porque tenía que irme. Bajé los escalones y en el descanso… Lee más: Dolencia
- PredicciónMañana saldrá el corazón de su eje. Partirá la tierra en dos y sus polos magnéticos cambiaran su centro. Un maremoto sacudirá todas las costas… Lee más: Predicción
- IdentidadLaura Méndez de Cuenca. Laura. Grande Laura, de corazón profundo y vida caudalosa como de río grande, río de fronteras resueltas y vencidas, río maternal,… Lee más: Identidad
- La habitaciónTengo que decirlo para que se entienda. Al entrar a mi habitación me sentí completamente a gusto. La cama de tipo matrimonial del lado derecho… Lee más: La habitación
- Pedazos de memoriaNo he de traicionarte otra vez. Lo digo de corazón, con el corazón, esforzando al corazón, invocando al corazón. Mientras, procuro ver tus ojos y… Lee más: Pedazos de memoria
- Mujer modernaMi madre me miraba desde la ventana diciendo, mientras movía la cabeza de un lado a otro negándome cualquier posibilidad de éxito, Va a secársete… Lee más: Mujer moderna
- Los pollosDe pronto, Peyta llegó y comenzó a sacar los pollos de sus cajas y a darles la terramicina. Me alivié tanto. Tuve la extrañísima sensación… Lee más: Los pollos
- Las mariposasEra una mariposa de color rojo. Era un rojo como de rosa. Y sus alas eran un montón de pétalos de rosa. Era grande. Cuando… Lee más: Las mariposas
- La llamada extrañaUna mujer me había dicho que yo era el número 100 823. Pero, ¿de qué ‘cosa’ era yo tal número? También un hombre me alcanzó… Lee más: La llamada extraña
- La hijaPara Ña Piedad Ligeramente asomó la cabeza después de oír los pasos. Viene Hestia. Apresurada, de una pila de sillas despegó la que había comprado… Lee más: La hija
- La palomaLlegó hasta mí. Se posó suavemente y contemplé su plumaje blanco y un par de manchas grises y azuladas, parecidas a los pies de las… Lee más: La paloma
- Estrella de hieloGabriela corría primero, pero pronto comenzó a volar. Las noticias eran terribles. El corazón iba con tal reciura que lo tenía entumecido igual que entumecido… Lee más: Estrella de hielo
- Soliloquio de una taza de caféSalí de la alacena a las cinco cuarenta y cinco de la mañana. No sé por qué tras el café soluble puse leche sobre mi… Lee más: Soliloquio de una taza de café
- Las tres mujeres (Teresa)Hizo un viaje doña Teresa a la ciudad de Guadalajara, evitó Michoacán porque el asunto era privado. De años atrás conocía a un grupo de… Lee más: Las tres mujeres (Teresa)
- Las tres mujeres (Teresa)Al comenzar la historia de esta segunda mujer, estimados lectores, primero debo ofrecer una explicación por la demora en dar a conocer la vida de… Lee más: Las tres mujeres (Teresa)
- Las tres mujeres (2ª. parte)«Teresa no escatimó en gastos. Su generosidad alcanzó los siete mil pesos tan solo entre el entierro de gran pompa, que tuvo treinta sacerdotes de capa y cincuenta indios cantores alzando el réquiem al cielo, con nueve descansos divinamente ataviados con tela negra donde el humo de las velas y el murmullo de los acompañantes daban la impresión de un enjambre»
- Las tres mujeresAunque es un recurso gastado comenzaré así. Primero porque así sucedió, y segundo porque nunca he tenido mucha imaginación. Hace unos días me llegó algo… Lee más: Las tres mujeres
- En esperaQuedó una tumba. La ausencia de la pluma y del lápiz están ahí ocupando un tiempo y un espacio, el extraño hueco de la goma trabaja.