Citas de prosas
- El otro, el que me amabaY me puse a llamarlo más dulcemente, en lágrimas. Todas las noches le llamo; no a él: al otro, al que me amaba. Y me pregunto si no preferiría que estuviera muerto…. Lee más: El otro, el que me amaba
- De la libertadAtima Silencio llegaba al límite de su fuerza. Y las palabras que el amo de la hacienda le había dicho el día que le dio la libertad, volvían sin cesar a su… Lee más: De la libertad
- No es un crimen[…] Por cierto, me ha felicitado. ¿Y qué? Hace diez años, había arreglado esta habitación durante su estancia en casa de su madre enferma. Me acuerdo de su rostro, su voz: ‘¡Qué… Lee más: No es un crimen
- Sin salida¿A dónde huir? Tú llenas el mundo. No puedo huir más que en ti. Marguerite Yourcenar
- Las cosas que fingimosA cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear. Marcel Proust
- NostalgiaNo sé si será bueno o malo, pero no siento nostalgia de paisajes ni de escenografías. Siento nostalgia de personas, y a veces esa nostalgia es demoledora; con eso tengo bastante. Roberto… Lee más: Nostalgia
- Uno le da coraje a otro y resistimos*Marisa Wagner Cuando se toca fondo y se mastica el polvo, te das cuenta, aprendés, que aún no lo has perdido todo, que hay más para perder, que el fondo, en realidad,… Lee más: Uno le da coraje a otro y resistimos*
- En una taza de café*Godart Puesto que la relación social es siempre ambigua, y mi pensamiento divide tanto como une y mi palabra acerca por lo que expresa y separa por lo que calla. Puesto que… Lee más: En una taza de café*
- Palabras que juegan“Y el elefante, El elefante, ya lo dije otro día, es otra cosa, en un elefante hay dos elefantes, uno que aprende lo que se le enseña y otro que persiste en… Lee más: Palabras que juegan
- CampanasLuis de Sandoval Zapata Ya las fúnebres campanas tristes al aire se quejan y siendo su metal muerto está muy viva la queja
- Ardor del deseo*Anoche sollozaba por un vaso de luz, toda la noche ardí de ser y amanecí vacía. Avispero, Enriqueta Ochoa *Ttítulo inexacto
- La hoz de tu nombre*En vano con la hoz de tu nombre por entre las multitudes me voy abriendo paso. Los himnos del ciego, Enriqueta Ochoa. *Título inexacto
- Preludio. OfrecimientoRubén Bonifaz Nuño A ti, para tu amor, límite altísimo de los oscuros límites del alma. Para ti, de quien fuera como un presagio conmovido el sueño; pregunta sola a la que… Lee más: Preludio. Ofrecimiento
- Libertad amarga“Atima Silencio llegaba al límite de su fuerza. Y las palabras que el amo de la hacienda le había dicho el día que le dio la libertad, volvían sin cesar a su… Lee más: Libertad amarga
- Las estrellas que ríen«— La gente tiene estrellas, pero no significan lo mismo para todos. Para algunos, los que viajan, las estrellas son sus guías. Para otros solo son lucecitas. Para los sabios las estrellas… Lee más: Las estrellas que ríen
- Solo se conoce bien lo que se domestica«—¡Por favor!… domestícame — le dijo. —Bien quisiera hacerlo — respondió el principito — pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas. — Solo se conoce bien… Lee más: Solo se conoce bien lo que se domestica
- En el amor«Se enamoró como se enamoran siempre las mujeres inteligentes: como una idiota.» Mujeres de ojos grandes, Ángeles Mastreta 2017.
- Entre cuerdos y locos«– Lo que te digo, de momento no estoy mal aquí. No te preocupes. Tengo buena amistad con los cuerdos y no la llevo mal con los locos.» Mujeres de ojos grandes,… Lee más: Entre cuerdos y locos
- Entre padre e hija«– Óyelo bien, niña –le dijo su padre–. Yo soy el único hombre de tu vida que te va a querer sin pedirte algo. — Y yo la única mujer que te… Lee más: Entre padre e hija
- Extraña luz del ridículo«Era una sonrisa casi tierna llena de comprensión y compasión, una sonrisa tímida que casi parecía pedir disculpas, pero era sin duda una sonrisa provocada por la inesperada luminosidad del ridículo que… Lee más: Extraña luz del ridículo
- litost«La persona que está poseída por la litost se venga con su propia ruina» El libro de la risa y el olvido, Milán Kundera 2016.
- El orgullo del poeta«El orgullo del poeta es algo completamente distinto al orgullo corriente. Solo el poeta sabe cuál es el valor de lo que escribe. Los demás lo comprenden mucho después y a lo… Lee más: El orgullo del poeta
- La grafomanía«Pero el efecto revierte sobre la causa. La soledad generalizada produce la grafomanía, pero la grafomanía masiva al mismo tiempo confirma y aumenta la soledad general. El descubrimiento de la imprenta hizo… Lee más: La grafomanía
- La cabeza en la luna«–Eres un soñador, muchacho — me dijo –. Tienes la cabeza en la luna y me parece a mí que nunca vas a tenerla en otro sitio. No eres ambicioso, el dinero… Lee más: La cabeza en la luna
- Los resultados«Dejó de preocuparse por los resultados y en consecuencia los términos ‘éxito’ y ‘fracaso’ perdieron todo sentido para él. Descubrió que el verdadero sentido del arte no era crear objetos bellos. Era… Lee más: Los resultados
- Parcialmente soy«Aún, siquiera parcialmente, soy Borges.» El Aleph, El Zahir, Borges 2017
- Destino (2)«Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva dentro.» El aleph, Biografía de Isidoro Cruz, Borges 2017
- Cosas graves«Los hechos graves están fuera del tiempo, ya porque en ellos el pasado inmediato queda como tronchado del provenir, ya porque no parecen consecutivas las partes que los forman.» El Aleph, Emma… Lee más: Cosas graves
- Sobre el destino«Por que los actos son nuestro símbolo (…) Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre… Lee más: Sobre el destino
- Cuestionar la autoridad«Si bien es justo respetar a un maestro, también es importante cuestionar su autoridad. Fue una experiencia que me enseñó a no seguir nunca ciegamente a la masa sino a considerar primero… Lee más: Cuestionar la autoridad
- Historias de mentiras«Créame: esas historias ya no le interesan a nadie, ni siquiera a los que las vivimos […] Alguien decidió que había que olvidarlas y, ¿sabe lo que le digo?, lo más probable… Lee más: Historias de mentiras
- Los tortugas del mundo«Creo que en general no siento ninguna admiración por los ‘tortugas’ que en el mundo existen. Su perseverancia y firmeza, así como su capacidad de supervivencia, podrán ser cualidades apreciables, pero no… Lee más: Los tortugas del mundo
- De la victoria y la derrota«A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa preferimos la derrota, porque es necesario que mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación… Lee más: De la victoria y la derrota
- Sobre la intriga«Pronto llegué a la conclusión: cuantas más cosas sabía de él, menos lo entendía; cuanto menos lo entendía, más me intrigaba; cuanto más me intrigaba, más cosas quería saber de él.» Soldados… Lee más: Sobre la intriga
- Un encuentro difícil«El soldado le está mirando; Sánchez Mazas también, pero sus ojos deteriorados no entienden lo que ven: bajo el pelo empapado y la ancha frente y las cejas pobladas de gotas la… Lee más: Un encuentro difícil
- Conocimiento por exclusión«Lo primero es la astronomía; luego vienen los mapas terrestres, que dependen de ella. Justo lo contrario de lo que uno esperaría. Si lo piensas mucho tiempo, acabas con el cerebro del… Lee más: Conocimiento por exclusión
- Tu corazón«–tu corazón está ahí –le dije–. Lo que resalta y brilla es tu corazón. […] –Podré leer tu corazón. Y podré reunirlo en un todo. Tu corazón ya no será un trozo… Lee más: Tu corazón
- El núcleo«En lo más profundo de la conciencia, todos tenemos una especie de núcleo, inaccesible para nosotros mismos. En mi caso, es una ciudad. La cruza un río y está rodeada por una… Lee más: El núcleo
- El poder de la oscuridad«Conforme avanzaba, se iba intensificando más y más la sensación de que el cuerpo ya no me pertenecía. Me dije que probablemente se debía a que no podía verme a mí mismo…. Lee más: El poder de la oscuridad
- La desesperanza«¿Tenía que llamar a eso desesperanza? No lo sabía. Tal vez fuese desesperanza. Turgueniev quizá lo llamaría desencanto. Dostoievski, tal vez infierno. Somerset Maugham tal vez lo llamase realidad. Pero lo llamaran… Lee más: La desesperanza
- Las antiguas y las nuevas injusticias“Yo también bailé la rueda. Era 1948, los comunistas acababan de triunfar en mi país, los ministros socialistas y los democratacristianos huyeron al extranjero y yo me cogía de la mano o… Lee más: Las antiguas y las nuevas injusticias
- Un alfabeto ignorado«En el séptimo siglo de la Hégira, en el arrabal de Bulaq, transcribí con pausada caligrafía, en un idioma que he olvidado, en un alfabeto que ignoro, los siete viajes de Simbad… Lee más: Un alfabeto ignorado
- Todo estará bien«–Usted está arriesgando todo por mí. ¿Cree que estará bien? Tal vez viva como un simple hombre solo por mí. ¿Cree que estará bien? Sus manos que solo han tocado la tinta… Lee más: Todo estará bien
- Escritura y plenitud«Y lo primero que advirtió en secreto al llegar al paraíso (…) fue que allí se podía vivir, pero no escribir, porque la escritura y la plenitud son incompatibles.» Soldados de Salamina,… Lee más: Escritura y plenitud