La habitación

Tengo que decirlo para que se entienda. Al entrar a mi habitación me sentí completamente a gusto. La cama de tipo matrimonial del lado derecho con las sábanas moteadas, bien limpia y tendida. En la pared izquierda, junto a la entrada, una caja de madera; luego el ropero que aunque viejo y vacío, agradable; una mesa circular y pequeña, y el buró; luego, junto a la ventana, el pequeño escritorio donde colocaré la computadora. Todo sorprendentemente limpio y ordenado, fresco, con la ventana lo suficientemente libre para ser abierta y cerrada. Estoy aquí, de pie, contemplando mi vacío y ordenado cuarto; creo que moveré el buró para dejar más espacio junto al escritorio o quitaré la caja de la entrada… No tengo nada pero estoy en paz, contenta.

Después de ti, puedo continuar.