Identidad

Laura Méndez de Cuenca. Laura. Grande Laura, de corazón profundo y vida caudalosa como de río grande, río de fronteras resueltas y vencidas, río maternal, río de Palabras. Dijeron que era mi nombre. Que me llamaba Laura como ella, y que como ella era poeta. La miré de cerca entonces y, efectivamente, teníamos las mismas aberturas en las manos; toda la palma y el dorso tenían puertas cuneiformes, arábigas y latinas, signos, íconos y símbolos dibujados, tenían rostros, cuerpos y almas, cielos e infiernos, caminos señalados. Y me llamaba Laura. Pero ¿era poeta?

El orgullo del poeta

«El orgullo del poeta es algo completamente distinto al orgullo corriente. Solo el poeta sabe cuál es el valor de lo que escribe. Los demás lo comprenden mucho después y a lo mejor no lo comprenden nunca. Por eso el poeta está obligado a ser orgulloso. Si no fuera orgulloso, traicionaría a su obra.»

El libro de la risa y el olvido, Milán Kundera 2016