«El soldado le está mirando; Sánchez Mazas también, pero sus ojos deteriorados no entienden lo que ven: bajo el pelo empapado y la ancha frente y las cejas pobladas de gotas la mirada del soldado no expresa compasión ni odio, ni siquiera desdén, sino una especie de secreta e insondable alegría, algo que linda con la crueldad y se resiste a la razón pero tampoco es instinto, algo que vive en ella con la misma ciega obstinación con que la sangre persiste en sus conductos y la tierra en su órbita inamovible y todos los seres en su terca condición de seres, algo que elude las palabras como el agua del arroyo elude a la piedra, porque las palabras solo están hechas para decirse a sí mismas, para decir lo decible, es decir todo excepto lo que nos gobierna o hace vivir o concierne o somos o es este soldado anónimo y derrotado que ahora mira a ese hombre cuyo cuerpo casi se confunde con la tierra y el agua marrón de la hoya, y que grita con fuerza al aire sin dejar de mirarlo:
–¡Aquí no hay nadie!»
Soldados de Salamina, Javier Cercas 2017
Archivos Mensuales: septiembre 2019
Mis dos mamás 9
Tengo en casa a mi mamá
Pero mis mamás son dos:
En el cielo está la Virgen
Que es también mamá de Dios.
Las dos me quieren a mí,
Las dos me entregan su amor,
A las dos las busco y las llamo
Y a las dos las quiero yo.
Cuando llamo a mi mamá
Ella viene sin tardar.
Mi mamá del cielo viene
Si me acuerdo de rezar.
Cada día mi mamá
Me da un beso al despertar
En el alma llevo el beso
De mi madre celestial.
Viva María 3
Viva María
Viva el rosario
Viva santo Domingo
Que lo ha fundado (2)
Quien quiera bendiciones
Paz y alegría
Rezar debe el rosario
Todos los días
Los dieses del rosario
Son escaleras
Para subir al cielo
Las almas buenas
El rosario a María
Todos debemos
Rezarle cada día
Para ir al cielo
El rosario es cadena
De bendiciones
Es presagio divino
De santos dones
El que busca consuelo
En su amargura
Lo hallará en el rosario
Si lo procura
El demonio al oído
te está diciendo
No reces el rosario
Sigue durmiendo
El rosario en la vida
Es esperanza
Quien con él siempre vive
Todo lo alcanza
El rosario en la muerte
Es un consuelo
Y remedio seguro
Para ir al cielo
Canción del seguimiento
Gabriel Zaid
No soy el viento ni la vela
sino el timón que vela.
No soy el agua ni el timón
sino el que canta esta canción.
No soy la voz ni la garganta
sino lo que canta.
No se quien soy ni lo que digo
pero voy y te sigo.
40 grados
Pienso en ti cuando las sombras desperezan con el sol
como si fueras la madre que me amamanta te llamo
Pienso en ti a 40 grados centígrados
veo el ardor de tu cuerpo lo pienso lo retengo en mi memoria
¿Sabes que en las alas de las palomas van mis anhelos?
¿Sabes que en sus arrullos están nuestras voces idílicas de media noche?
Tienes mi ternura cuando la ciudad duerme
Conocimiento por exclusión
«Lo primero es la astronomía; luego vienen los mapas terrestres, que dependen de ella. Justo lo contrario de lo que uno esperaría. Si lo piensas mucho tiempo, acabas con el cerebro del revés. Existe un aquí sólo en relación con un allí, no al contrario. Hay esto sólo porque hay aquello; si no miramos arriba nunca sabremos qué hay abajo. Piénselo, muchacho. Nos encontramos a nosotros mismos únicamente mirando lo que no somos. No puedes poner los pies en la tierra hasta que no has tocado el cielo.»
El palacio de la luna, Paul Auster 2015
Nota: para no ocupar los corchetes cuadrados en la cita, aviso que, en el libro, el adverbio sólo mantiene la acentuación, fuera de lo que actualmente recomiendo la Real Academia Española, pero dentro de lo que la Academia Mexicana de la Lengua acepta.
Recibe el rosario 2
Recibe el rosario
Oh Virgen María
Que en él te ofrecemos
El Ave María
Ave, Ave,
Ave María (2)
En él te pedimos
Oh Virgen María
Que nos des la gloria
En tu compañía
Recibe el rosario
Y un ramo de flores
Que hoy te ofrecemos
Aunque pecadores
Recibe Señora
En tu corazón
Y abrasa el rosario
Con llamas de amor
El ángel anuncia
A la madre de Dios
Y en ella se encarna
Nuestro Redentor
Perpetuo socorro
Quien quiera alcanzar
Si el Ave María
No olvida jamás