Uno le da coraje a otro y resistimos*

Marisa Wagner

Cuando se toca fondo

y se mastica el polvo,

te das cuenta, aprendés,

que aún no lo has perdido todo,

que hay más para perder,

que el fondo, en realidad, no tiene fondo,

que aún se puede descender

y descender

Se piensa que ya no se puede estar más solo

y sin embargo, sí se puede

hay más soledad, te lo aseguro.

Pero un día

un día cualquiera, se te da por mirarte en el espejo

(no abundan los espejos en el manicomio,

por razones obvias, se me ha dicho).

No importa, el espejo del que hablo, está en otro lado,

adentro.

Y te das cuenta, por ejemplo,

que tenés dos piernas,

te las mirás, las sometés a prueba,

y te vas a dar una vuelta por el parque del hospicio.

Y te cruzás entonces, con otro espejo que deambula,

más valioso y fidedigno

¡Y acaece la revelación!

¡Qué voy a estar sola… sí somos mil setenta locos acá adentro!

Y cuando nos juntamos los espejos

uno le da coraje al otro y resistimos.

La subestimación.

La discriminación.

Los abandonos.

Pero bueno, estas ya no son cosas de locos.

*Título inexacto

En una taza de café*

Godart

Puesto que la relación social es siempre ambigua, y mi pensamiento divide tanto como une y mi palabra acerca por lo que expresa y separa por lo que calla. Puesto que un abismo separa la certeza subjetiva que tengo de mí y la verdad objetiva que soy para los otros. Y que me encuentro culpable aunque me siento inocente. Puesto que fallo en comunicar, en entender. En amar o ser amado. Y que cada fracaso me confina a la soledad. Puesto que no puedo apartarme de la objetividad que me aplasta. Ni de la subjetividad que me exilia. Puesto que no puedo elevarme al Ser ni hundirme en la nada. Debo escuchar, debo observar mi alrededor más que nunca. El mundo, mi semejante, mi hermano.

¿Dónde está el principio? ¿El principio de qué? Dios creó el cielo y la tierra. Qué fácil. ¿Qué más puedo decir? Decir que los límites del lenguaje son los del mundo Que los límites de mi lenguaje son los de mi mundo. Que hablando limito al mundo, lo termino. Y que la muerte misteriosa abolirá esos límites y no habrá preguntas ni respuestas, todo será borrado…

*Título inexacto

Altazor (fragmento II)

Vicente Huidobro

Seguir cargado de mundos de países de ciudades

Muchedumbres aullidos

Cubierto de climas hemisferios ideas recuerdos

Entre telarañas de sepulcros y planetas conscientes

Seguir del dolor al dolor del enigma al enigma

Del dolor de la piedra al dolor de la planta

Porque todo es dolor

Dolor de batalla y miedo de no ser

Lazos de dolor atan la tierra al cielo las aguas a la tierra

Y los mundos galopan en órbitas de angustia

Pensando en la sorpresa

La latente emboscada en todos los rincones del espacio.

Me duelen los pies como ríos de piedra

¿Qué has hecho de mis pies?

¿Qué has hecho de esta bestia universal

de este animal errante?

Esta rata en delirio que trepa las montañas

sobre un himno boreal o alarido de tierra

Sucio de tierra y llanto

De tierra y sangre Azotado de espinas y los ojos en cruz.

Campana sobre campana

Villancico número 3 del cuadernillo

Campana sobre campana
y sobre campana una
asómate a la ventana
verás al niño en la cuna.
 
Belén, campanas de Belén
que los ángeles tocan
¿qué nuevas nos traen? [ 2 ]
 
Recogido tu rebaño
¿a dónde vas pastorcito?
Voy a llevar al portal
requesón, manteca y vino.
 
Belén, campanas de Belén
que los ángeles tocan
¿qué nuevas nos traen? [ 2 ]
 
Campana sobre campana
y sobre campana dos
asómate a la ventana
que ya está naciendo Dios.
 
Belén, campanas de Belén
que los ángeles tocan
¿qué nuevas nos traen? [ 2 ]
 

Altazor (fragmento I)

Vicente Huidobro

Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano ?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor ?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo

Los pastores a Belén

Villancico número 1 en el cuadernillo

Los pastores a Belén
corren presurosos,
llevan de tanto correr
los zapatos rotos.
 
Ay, ay, ay que alegres van
ay, ay, ay si volverán
con la pan pan pan
con la de de de
con la pan con la de
con la pandereta
y las castañuelas.
 
Un pastor se tropezó
a media vereda
y un borreguito gritó
¡Ése ahí se queda!
 
Ay, ay, ay que alegres van
ay, ay, ay si volverán
con la pan pan pan
con la de de de
con la pan con la de
con la pandereta
y las castañuelas.
 
Los pastores en Belén
están muy contentos
porque nació el niño Dios
uno como ellos.
 
Ay, ay, ay que alegres van
ay, ay, ay si volverán
con la pan pan pan
con la de de de
con la pan con la de
con la pandereta
y las castañuelas.