En el nombre del Árbol

Francisco Álvarez Velazco

Ignora la ciudad el olor del caballo,

desconoce la piedra y la hoguera y el agua

y el viento de la noche que en los árboles nace

junto a llantos antiguos de caballos oscuros

que los musgos apagan.

Compadeced al hombre por este espacio duro

donde sufre y no sueña, encerrado en un tiempo

de aristas de aluminio.

Para el hombre piedad,

porque ya nada sabe de la sombra del árbol,

del pájaro en su nido, de la piedra con musgo.

Y piedad para ése, que la luz de neón

confunde con la luna.

Compadeced al hombre

que se muere y no supo de la brisa del alba,

no supo de la luz rosada del aliso que la garlopa lame.

Pero yo, vuestro hermano, os pronuncio este oráculo:

Algún día los bosques cercarán la ciudad.

Nuevamente el cemento será roca, y arena

del arroyo el cristal, ya por siempre en la rueda

del tiempo, y las aceras, sendas del leñador

hacia el claro del bosque, donde está hoy esta plaza

sin brisa y sin palomas, sin la sombra del árbol.

Oráculo

Fue hace muchos años y apenas lo recuerdo. Alguien me avisó que don Luís había muerto y fui a rezar un rosario por su descanso. Fui con cierta premura porque ya era la hora en que tenía que irme. Apenas terminé y me salí seguida de algunas personas; no sé si fue mi hermana, aunque tengo esa sensación. Al salir alguien me dio una rebanada de pastel de chocolate, creo que fue Luisa… se veía sabroso; pero tenía prisa y no lo comí, sino que agarré la calle.

Me sorprendí caminando en una costa, con arena blanca y una gran roca a mi lado izquierdo, de esas rocas en las que se estrellan las olas del mar cuando está encrespado. Y vi también un barco; más bien, la proa de un barco, grande también. Pero no me subí porque yo iba buscando a Conrado, tu padre, y por eso tenía apuro. Y supe, no sé por qué, que lo que veía era un oráculo. Que la suerte se echaría cuando don Luís falleciera, y que la decisión de esperar a tu padre o irme buscando otra vida estarían allí, reunidos en ese punto del tiempo, como cuando en una cafetería se dan cita tres viejos amigos.