Empuño mi copa y pregunto a la luna

Li Bo, trad. de Anne-Hélène Suárez

¿Cuánto lleva la luna en el cielo oscuro?
Pregunto, bajando la copa
En vano intenta el hombre atrapar a la luna
Es la luna errante la que sigue al hombre
Sobrevuela como un espejo relumbrante
Sobre palacios escarlatas
Sus destellos fulgurantes disipan la verde bruma
Sólo emerge de noche ascendiendo desde el mar
¿Por qué se esfuma con las nubes del alba?
Año tras año, el conejo blanco desmenuza las hierbas
Medicinales
¿En qué compañía vive solitaria Chang E?
Los hombres de hoy no ven la luna de antaño
Pero la luna de hoy alumbró a los hombres de la antigüedad
Los hombres de antes y los hombres de ahora son como
el agua que corre
Todos vieron la misma luna
Mi único deseo, cuando canto y bebo
Es que la luna se refleje eternamente en mi copa de oro

En una mirada


¿Cómo restaurar la humanidad

mientras asoma la tarde

me pregunto   cariño mío?

Si acaso estamos vivos

si cuando encontré tus ojos

nos leímos bien

Ayer brilló la luna y la contemplé

imaginando que permanecíamos uno junto a otro

con nuestros miedos y arrojos

Luego pensé en la gente del mundo

que sufre la violencia de tantas inquietudes

que tiene árida la esperanza

pero mitiga el hambre y la sed

el agotamiento y el sexo

sentada frente al televisor

y ante las injusticias

sólo exclaman ¡Es una pena!

¡Cuánta maldad hay en el mundo!

¡Qué Dios nos proteja!

Yo pienso en ti  cariño mío  mientras

lloro de tristeza  ¿Qué haremos juntos?

¿Qué haremos separados?

Afuera el hombre vive al día

camina con la celeridad del google glass

y la multitud de idiomas a cuestas

–¡Todo es progreso!–

Pero mi corazón se aprieta

Y pienso en ti   El presidente                  

el policía  el tendero

el vecino  el microbusero y la puta

jugando a que somos felices

a que la tierra gira   a que es suficiente

trabajar  coger  tomar cerveza

Y no digo nada que tú  cariño mío  no sepas

No digo nada que a ti  carne mía  no te duela

Y el ir y venir de mis pensamientos

que tan pronto van a ti   entibiando

con tu recuerdo mis piernas

se encamina a las niñas violadas

a los obreros con sus pies asalariados

a los que talan árboles y aniquilan ceibas

a los que han olvidado que sale el sol

por el oriente todavía

¡Cariño mío! ¿Qué haremos si apenas somos

una mota en la arena?

Desearía tener un cincel con punta universal

Cariño mío  ¿Qué haremos?

Si no puedes mirarme  si no puedo mirarte

¿Acaso se puede restaurar la humanidad?

¿Dónde hallaremos la esperanza? ¿Debe un ángel

tomar carne para consolarnos?

No tengo palabras que sean mías

Con tristeza enuncio

No tengo palabras que sean mías  cariño mío

Solo me quiebra mi pueblo

Solo me aturde esta querencia